BIO-DESPERTAR

Un blog sobre el despertar de la conciencia biológica.


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¿Qué es un conflicto biológico?

Decir que los conflictos generan enfermedades es tan antiguo como el tiempo.

La idea de la enfermedad como programa creado milenios atrás de nuestra evolución ante la supervivencia y que se activa ante la crisis de vida o muerte, es una idea que va penetrando y aceptando por mucha gente en los momentos actuales. Ya no se trata de eliminar las consecuencias de esa activación, (tumor, úlcera, disfunción) sino de trabajar sus causas.

Por ejemplo, una persona sufre una gripe. La persona tapa sus fosas nasales inhibiendo la función de oler a los demás. Tose gruñendo y avisando al entorno que se alejen de su territorio. Estornuda alejando a los otros de echarles lo mocos. Cae dolorido y agotado por una carga que no puede transportar ni deshacerse de ella. Así se establece ante situaciones de amenaza a su territorio una amenaza de supervivencia con un fin determinado que es de ayudar al sujeto a superar una exigencia, una agresión o una insatisfacción La persona logra una pausa para no desbordar su mecanismo de estrés y poder recuperarse luego de un breve periodo de descanso. Aún cuando se siga interpretando como un virus, cada vez hay más conciencia de la situación conflictiva previa que acusa la persona. Lo importante es que se va tomando conciencia de cómo el organismo pone límites a las actitudes irresponsable del hombre que pone en peligro la supervivencia.

Excederse en el trabajo
No poder corresponde a sus compromisos económicos
Obsesionarse con finalizar un examen
Se siente invadido por su pareja cuando se cuestionan sus ideales y creencias
Debe separarse de su pareja
Tomar decisiones en el campo afectivo y laboral.

Todas estas situaciones cotidianas que son evaluadas por nuestro cerebro analítico constantemente, va generando la búsqueda de soluciones. Cuando nuestro análisis se ve desbordado o cuando un hecho nos sorprende es nuestro cerebro emocional quien responde a estas incitaciones. Al tener que enfrentar esas circunstancias será interpretado por ese cerebro (emocional) como una cuestión de supervivencia.
Las conexiones entre nuestro cerebro emocional y las respuestas físicas son directas. Ante la activación de estas vías se generan cuatro tipos de respuestas: huir, atacar, inmovilizarse o someterse.

En el caso de la gripe es una combinación de estas respuestas: atacar (tos), huir (congestión nasal), inmovilizarse (dolor agotamiento) someterse (estar en cama).

Esto es un breve bosquejo del conflicto que puede ocasionar un desequilibrio emocional desencadenando una enfermedad.

 

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Sacado de Mario Martinez Muchas Gracias:

https://www.facebook.com/mario.martinezrodriguez.16


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EL VERDADERO ORIGEN DE LA ENFERMEDAD.

 Del exterior al interior

Hace milenios que todas las religiones, textos sagrados, culturas esotéricas, tradiciones chamánicas, etc. intentan transmitirnos la necesidad de “despertarnos de nuestro sueño”. Con mayor o menor acierto en sus técnicas, la mayoría han intentado desviar el foco de nuestra atención a través de un viaje desde nuestro exterior (percepción del mundo) a nuestro interior (Auto-conocimiento). Esta ancestral dicotomía es en realidad una falsa dualidad fabricada por el hombre (como veremos en la teoría del espejo), pero ha servido para separar, por ejemplo, ciencia y religión. Con la aparición en el escenario de la física cuántica estas dos polaridades empiezan a relacionarse dentro de la premisa de que “el observador afecta a lo observado por el simple hecho de observar” convirtiendo al observador (nosotros) en creadores de realidad.

Profundizaré más en este punto ya que ha dado lugar a hermosas pero falsas (o incompletas) teorías espirituales sobre la potencialidad humana que es necesario aclarar.

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Enfermedad externa vs. Enfermedad interna.

La medicina llamada tradicional (o académica) se centra en su mayor parte en dos puntos:

a) Eliminar o suavizar los síntomas de una enfermedad.

b) Localizar y neutralizar el origen, externo a nuestra conciencia o nuestro ser, de dicha enfermedad.

Útil i necesaria, la medicina actual cuyos estudios derivan del método científico (visión externa) no deja de ser algo limitado por la división antes mencionada. Esta se ocupa de los “organismos invasores”, los “objetos traumáticos” y todas las formas de restitución física de nuestra salud… Eso es admirable, y los logros conseguidos en el último siglo por la ciencia médica son realmente sorprendentes (desde los antibióticos a la cirugía no invasiva pasando por una multitud de transplantes) pero ignora algo:

  El objetivo que tiene tanto la naturaleza como nuestro organismo para incurrir en la enfermedad: Lo que la BioNeuroEmoción llama “El Sentido Biológico” o como veremos en otros artículos, el “para qué” de la reacción del organismo.

Entrar en los “Sentidos biológicos” personales de cada enfermedad u órgano es una de las funciones que nos desvela lo estudios de la BioNeuroEmoción, pero si queremos encontrar un “Sentido Biológico” general podríamos decir que:

La existencia de una dolencia, trauma o enfermedad es un aviso de que existe una incoherencia entre los tres estados de nuestro ser:

 Mental (lo que pensamos)

Emocional (lo que sentimos)

Físico (lo que hacemos)

Por lo tanto el punto más importante en nuestro viaje al interior para lograr la salud es lograr lo que llamamos coherencia emocional “Pensar, sentir y hacer, en la misma dirección”.

La coherencia emocional.

Si pienso blanco, siento blanco y hago blanco, estoy en coherencia emocional y por tanto tengo salud y evito los accidentes. Cuando los tres estados no están alineados, es cuando empiezo a atraer las posibilidades de enfermedad o accidente.

Definición de enfermedad.

Visto los puntos hasta ahora podemos llegar a la siguiente definición de enfermedad (que sería válida para cualquier tipo de dolencia física, emocional o mental):

  La enfermedad es siempre una reacción del organismo a una situación vivida como conflictiva en la que no se ha logrado una coherencia en nuestros niveles de forma consciente.

Joan Marc Vilanova i Pujó